lunes, 13 de diciembre de 2010

Nada (13-14/12/2009)

Pero qué rematadamente bonitas pueden ser las tardes de los Lunes. En serio, uno espera que alguien se desviva por sus ojos, o por su boca, o por un susurrito de nada, pero no hay cosa alguna como la tarde del Lunes. Sí, sí, preciosa. Puede estar una sentada delante de la pantallita horas y horas, y mira que con sólo una cartita se solucionaba la cosa, pero nada, peor que esperar algo que no llega no hay nada. Pero la tarde sigue brillando de una manera especial. Leo preocupaciones, desamores, desencantos, alguna que otra cosa en la mirada de alguien, algún que otro secreto ... Y, sin embargo, la tarde sigue igual, nada la cambia, nadie la tranforma, ni la crea, ni la destruye.Permanece inalterablemente hermosa..

Mierda de vida que no deja de girar a nuestro alrededor, recuérdale este Lunes a mi rubia .

sábado, 27 de noviembre de 2010

In-xpiración...

Toda la semana. Bueno, al menos lo que yo considero una semana en mi vida. Me siento en esas (horribles, horibles, horribles) sillas que harán que a los 80 no pueda moverme del sofá orejero, cruzo las piernas que se llenarán de varices a los 60 e intento atender a la (increíble...) historia que me cuenta un Doctor especializado en Latín-Herrera-Algunasabsurdecessininterésactual. Y de repente imagino que estoy en una montaña, que todos los allí presentes son ovejitas y que nos hallamos en una preciosa estampa bucólica, si quieren sitúenla también en el siglo de Oro, por eso de no alejarnos de la situación. Pero nada, toda la poesía que surge en ese momento se derrumba en cuanto el Doctor comienza a recitar a Marcial. ¿Conclusión? Tal y como dijo una vez Manuel Romero :"aquel que haya elegido la Filología como carrera con el deseo de inspiración y creatividad puede marcharse por donde ha venido".

martes, 23 de noviembre de 2010

Idioteces a las 16:45

Y podría ser estúpido pensar que todos estos textos los va a leer, leerá o ha leído mi profesor, ¡pero simplemente espero que eso no ocurra ni haya ocurrido!
¡Vuelve a España ya, que te echo de menos!
Ya no puedo escribir nada mínimamente creativo,¿ será que ésa es mi forma de crecer, aunque sólo sea un poquito? buahhhhh
¡Vuelve ya, que te echo de menos!

domingo, 4 de julio de 2010

Medusa encrespada

Las decisiones verdaderamente importantes en la vida son aquellas que se toman en una fracción de segundo, las que se hacen sin pensar, las que surgen en el momento en el que alguien dice la palabra oportuna o algo hace click en tu cabeza. Nadie más que tú puede hacerlo. Luego, quizás te equivoques, quizás no, pero siempre sabrás que eres tú la persona que con absoluto derecho y libertad eligió el camino.
Y ahí siempre habrá alguien para recordarte que fue el camino correcto.

martes, 25 de mayo de 2010

Ya he dejado de escribir. Sí, hace tiempo que eso pasó para mí y, sin embargo, aquí estoy, delante de esta mediana pantalla pulsando teclas negras a las 23 horas.
Ya no me hace sentir especial desahogarme en un papel. Ya no cuido mi lenguaje. Ya no mido mis rimas ni espero que me entiendan. Ya todo eso, simplemente, ha pasado.
Pasaron las tristezas a las penas. Pasaron las risas a la alegría.
Ya todo eso pasó.
Alabo el origen de este blog y deseo que su cometido inicial siga manteniéndose, pero para mí ya acabaron las horas de escritura.

sábado, 27 de febrero de 2010

El amor,su arte y otras absurdas cosas

¡Maldito seas con tus estúpidos consejos! Los hombres registran las huellas de los caminos que vas dejando al seguirte. Cruel, has hecho que lo único que nos uniera acabara devorando mi cabeza y al final lo dejara.
Ahora se olvidará de mí pero no sin recordar siempre lo inútil que fui con él y yo dedicaré mis sueños a sentirme culpable, porque sí, él seguirá apareciendo en ellos.
Esta historia que parecía limitada ha acabado por convertirse en inolvidable y es que pesa más el nunca que un siempre.
Y la parte más difícil será disimular desinterés y falsedad, pero eso él ya lo sabe.

lunes, 11 de enero de 2010

Viaje a ninguna parte

Disimulas con tu agudizada sencillez la mentira que tus labios nos pronuncian. Miras con sigilo nuestras caras de desolación, tristeza y enfado e interpretas un estupor desmedido y engañoso. A mí me resultas terrible.
Nuestros asientos se vuelven fríos como la noche en la que destapas tu verdad y mis piernas rebotan por tu sonrisa, que intenta ser cómplice. Ahora es cuando caigo en la cuenta que son meses de lejanía y no años, y que ninguna deseaba esto, ninguna lo deseaba.
Quiero pedirte que no lo digas, que dejes ilusiones arraigadas en el presente y con tu insolencia no desarmes lo construído en mi memoria , pero, como siempre, ignoras mis premisas y vuelves al comienzo. La miro a ella, y pronto comprendemos que somos presas fáciles de salmodias y de coplas y decido, al fin, dejarte. No, me equivocaba, eras tú la que me dejaste hace tiempo.
Ralentizo mis pasos, paro en seco en el escondite del que creía también mi viaje y ya puedo ver que sigues allí, al otro lado del continente, donde siempre estuviste.