Porque me acuerdo de ti. Me acuerdo de una noche congelada en el frío invierno de aquél año y de tus brazos calmando mi sed de cariño.
Anoche soñé contigo, con tus labios que parecían cansados de tantos años en la sombra pero que eran despiertos y juguetones al mezclarse con los míos. No sé porqué apareces y desapereces en mis sueños pero creo que desde el mismo día en que supe que eras tú me es difícil olvidarte.
Me gusta que te guste. Me gusta que me hables como si fuera el primer día. Me gusta que te insinúes como si no supiera lo que deseas en realidad. Me gustas tú.
Ahora sé que nunca leerás esto, sé que nunca volveré a escribirte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario