Ya he dejado de escribir. Sí, hace tiempo que eso pasó para mí y, sin embargo, aquí estoy, delante de esta mediana pantalla pulsando teclas negras a las 23 horas.
Ya no me hace sentir especial desahogarme en un papel. Ya no cuido mi lenguaje. Ya no mido mis rimas ni espero que me entiendan. Ya todo eso, simplemente, ha pasado.
Pasaron las tristezas a las penas. Pasaron las risas a la alegría.
Ya todo eso pasó.
Alabo el origen de este blog y deseo que su cometido inicial siga manteniéndose, pero para mí ya acabaron las horas de escritura.
Lo siento, pero no te creo. Aunque ahora te sientas así, al cabo de un tiempo volverás a escribir, lo sé; y lo sé porque te he leído a lo largo de estos años y he presenciado tus evoluciones, lo que hace que, simplemente, no pueda creerte. Ánimo, que las musas (y musos) a veces se van de vacaciones, solo hay que saber esperarlos, hermana ;) te quiero!
ResponderEliminarMe alegra que no me creas (aunque ya sabía que eso ocurriría) porque sólo tú sabes de la variabilidad de mis decisiones menos importantes . Las musas (y los musos) hace tiempo que dejaron de acompañarme en el terreno escrito para hacerlo en el terreno de la vida, lo cual me alegra sobremanera! Gracias por ser siempre tú la que me recuerda cómo soy en realidad,te quiero hermana!
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